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Conocemos que los primeros pobladores de esta ciudad y cantón fronterizo, habitaban en las lomas orientales, occidentales y junto a las orillas de quebradas y río Macará. Sus habitaciones eran pequeñas chozas, con paredes de bahareque o madera y techo de paja, palma o barro mezclado con paja picada, tamo de arroz o guano de borrico. Su principal ocupación consistía en criar ganado cabrío por ser el lugar excelente y apropiado, por la facilidad y mínimo cuidado que les merecía. La agricultura la practicaban en pequeña escala, la pesca en quebradas y ríos la realizaban todos los días, secando brazos y envenenando el agua con barbasco, picantillo y otros vegetales propios del lugar. El Intercambio comercial lo realizaban con los habitantes del vecino país del Sur (Sullana, Piura, Sechura, etc.) y en muchas oportunidades en forma de trueque.
Según mis investigaciones realizadas, las principales etnias nativas fueron: los Gualangas, Curichangas, Achimas, Tajapangas, Numbiarangas, Nambilangos, Guataras, Jujales, entre otras.
Existen acertadas versiones de que por este lugar conducía el camino real hacia el centro del Reino de los Quitus y Shyris. Que a uno y a otro lado del río existían poblaciones afines en costumbres pero un poco diferentes en razas y color. Seguramente eran tribus distintas aunque hablaban el mismo idioma. Otro de los aspectos que caracterizan a estas tribus son los topónimos y más nombres de animales, plantas y utensilios encontrados y comparados. Es algo curioso que siguiendo el camino de herradura que conduce a Loja, por el sector oriental, existen hasta hoy topónimos primitivos cuyas terminaciones son: ANGA y ANGO, como: Tajapanga, Curichanga, Gualanga, Numbiaranga, Sozoranga, Chinchanga, Cariamanga, Sabiango, Nambilango, El Pongo, etc. y por la parte occidental tenemos, lugares terminados en AL como Gualtacal, Badeal, Guabal, Pindal, Sauzal, Algodonal, Jujal, etc.
SU CULTURA
Según los objetos encontrados en este lugar, así como sus cadáveres, se cree que existieron varias culturas: una retrasada porque sus objetos encontrados son mal confeccionados, en forma tosca y con rudimentarios y escasos dibujos. En cambio se encuentran otros objetos mucho más finos, con colores rojo y negro, y con variedad de dibujos. Esto nos demuestra que fueron perfeccionando sus obras artísticas, así como sus decorados. En cuanto a conocimientos intelectuales, indudablemente que carecía de preparación y si tenían algunos conocimientos, éstos eran por demás rudimentarios. En lo único que fueron progresando era en la confección de utensilios que cada vez los iban fabricando con mayor arte y gusto. En todo caso la capacidad del ser humano siempre tiende a refinarse constantemente.
DESCUBRIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS

Desde muy niño y durante muchos años ha sido mi interés y preocupación el buscar por diferentes lugares de esta y otras zonas, objetos arqueológicos, utensilios, petroglifos y restos humanos de nuestros antepasados, así como libros arqueología, con la finalidad de realizar estudios comparaciones, lo cual me ha proporcionado experiencia y conocimientos acerca de la cultura de nuestros pueblos aborígenes, como de sus costumbres y forma de enterrar sus cadáveres. Los lugares predilectos y apropiados para ubicar sus cementerios, fueron las partes altas y los desfiladeros de tierra blanda y cascajosa; para enterrarse realizaron excavaciones en forma oblicua, y según la importancia o categoría del difunto, era la profundidad; encontramos unas osamentas que apenas se las puede distinguir, en cambio otras están enteras y consistentes. A su alrededor se encuentran ollas, aríbalos, compoteras, platos, vasos, silbatos, estatuillas, anclas, cuencos, anzuelos, hachas ceremoniales, prendedores, armas, herramientas de cirugía y de trabajo, así como carbones, churos o caracoles, conchas y frutos de una planta llamada "uva de pava" , que rumia el ganado cabrío, deduciendo que estos fueron sus principales alimentos, así como el maíz, la yuca, el camote, el guineo, etc; con estos productos preparaban: El Sango, la clufla, el zoroco, el repe; también se encontró tierra de colores, café, plomo, negro, amarillo y arenilla del río, así como piedras pequeñas de diferente color, forma y tamaño y unas bolitas de metal amarillo, que utilizaron para realizar sus actos ceremoniales y religiosos.
Basándome en estos hallazgos arqueológicos, puedo llegar a la siguiente conclusión: Que los primeros pobladores por sus objetos muy rudimentarios y por el deterioro de sus huesos, pertenecieron a una cultura muy remota y por consiguiente bastante retrasada. Que seguramente pertenecieron a una cultura muy antigua de nuestras tribus Paltas y Zarzas, o a otros pueblos primitivos llamados, Chusís, Illescas, Vicús, Tallanes, etc., que se desarrollaron al Sur y Norte de Piura y Tumbes, esta ultima tierra nuestra según la Cédula Real de 1.563, quienes fueron conquistados más tarde por los Mochicas y Chimus que habitaron el Norte peruano.
Que los segundos, por sus objetos y utensilios muy finos y bien adornados, con colores, negro, crema, rojo y café, y por cuanto sus huesos se encuentran duros y resistentes, estimo pertenecieron a la Cultura Valdivia, Chorrera o Machalilla; que se extendieron en nuestras costas ecuatorianas, o que también pudieron ser de los Mochicas y Chimus del Perú, cuyos pueblos fueron conquistados posteriormente por los Incas.
Es muy lógico pensar que el hombre primitivo llegó a estos lugares así como llegó a otros sitios de la tierra; que los más adelantados en conocimientos de navegación, aventureros y valientes, viajaron por mar y por los ríos, siendo los primeros en llegar a los diferentes sitios, conquistando a los débiles y siendo vencidos otras veces por los más fuertes. Otros debieron recorrer a pie por las selvas y montañas siendo los más lentos en su recorrido. Según los estudios realizados por muchos arqueólogos extranjeros, ecuatorianos y peruanos, las culturas del Sur del Ecuador y Norte del Perú, fueron afines por sus costumbres, por su cultura, por su religión, por su comercio, por sus objetos, por sus petroglifos, por sus topónimos, aunque algunos Ayllus, Tribus y Naciones, tenían Totems o dioses diferentes.
Tomado del libro "San Antonio de Macará de ayer y hoy", escrito por el historiador Victor M. Valarezo S.
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