|
 Victor M. Valarezo Las leyendas que se redactan a continuación fueron contadas por un famoso historiador de la ciudad de Macará, Victor M. Valarezo.
La niña Alicia
La niña Alicia fue hija de personas muy adineradas y con mucho orgullo que vivían en una hacienda, cuando bajaba a Macará con sus hermanas iban acompañadas con banda de música y en las mejores acémilas, ellas eran muy bonitas.
El dinero es lo que ha hecho valer a las personas y ellas formaban parte de lo que se conoce como la alta alcurnia, las personas mostraban su poderío por el dinero.
Como un milagro o algo fantástico la familia poco a poco fue fracasando, perdiendo su dinero y convirtiéndose en gente sumamente pobre. A la Niña Alicia se le comenzó a trabar la lengua y termino viviendo de la caridad de las personas.
La Niña Alicia era una mujer sana y buena, cuando se hizo pobre se convirtió y comenzó a creer en Dios, hasta casi cerca de su muerte se la veía en la iglesia orando.
La Piedra de la Viuda
La viuda era una mujer con cabello largo hasta la rodilla, su cara pasaba tapada por su cabello como si fuera un manto y su vestimenta era negra, la leyenda cuenta que ella salía por las pampas macareñas que antes eran cubiertas de algarrobos y plantas silvestres.
Cuando salían las personas a libar, estaban enamorados, eran mal intencionados o querían hacer daño a las mujeres, muchachas o enamoradas aparecía la viuda.
Alguna vez un grupo de amigos se emborracharon, quisieron ser valientes y apostaron para atraparla a la viuda, se armaron de sus pistolas y machetes para salir en busca de la dama.
Una vez que apareció comenzaron a perseguirla mientras los otros amigos iban detrás para comprobar si efectivamente la atrapaban, la viuda corrió muy fuerte se la veía como si volará hasta que logró esconderse detrás de una piedra muy grande que actualmente se la conoce como la piedra de la viuda.
El Duende
El duende es un personaje pequeño de corta estatura con un sombrero y zapatos grandes, lleva un bolsito al hombro.
El duende siempre anda persiguiendo a las mujeres como si fuera un enamorado, su preferencia son las mujeres bonitas con ojos grandes y cabello negro largo.
El muerto
El muerto aparecía siempre en los lugares funestos, casas viejas deshabitadas, en los ceibos, en plantas de huigüerón que son grandes como una casa obscura, según la leyenda en esos lugares lo encontraban al muerto colgado y no los dejaba seguir el camino.
El carro del Diablo
En esos tiempos cuando Juan Felipe Tamayo del Castillo vino por estos lugares el 1 de octubre 1719 ya se comentaba sobre la cuestión del carro del diablo que aparecía por las lomas, pero antes sólo había pequeños senderos y caminos no carreteras para un carro.
El carro del diablo se asomaba con muchas luces y se escuchaban murmullos aterradores, como que se quejaban, rezaban, y gritaban. Según cuentan nadie los podía escuchar porque las personas se desmayaban, votaban espuma y se volvían casi locas.
En fin las personas al ver la luces que llevaba el vehículo y escuchar las cosas aterradoras que pasaban tenían un miedo terrible por lo tanto se comportaban de una mejor manera y no salían por las noches.
Los brujos
Según la leyenda los brujos eran personas que hacían el mal, ellos daban de beber o comer algo y sus enemigos se enfermaban o tenían problemas en sus familias.
Estos problemas únicamente se curaban en lugares del Perú donde se encuentran los curanderos.
Cuando algún hacendado tenia grandes cantidades de ganado, la envidia llegaba y alguno de los brujos se convertían en animal salvaje y les hacia daño a su ganado, los mordía y los dejaba en el lugar. Una vez un señor hizo un cercado para evitar que ingresen animales salvajes, pero el brujo igual seguía entrando y degollando a sus animales.
|